Migrar de Shopify a PrestaShop es una decisión menos frecuente pero totalmente válida para empresas que necesitan control total sobre su ecommerce, quieren evitar las comisiones y limitaciones del ecosistema SaaS de Shopify, o tienen requerimientos de personalización que solo una plataforma open source puede satisfacer. PrestaShop 9, con su nuevo core Symfony y la Admin API, ofrece una base técnica moderna para proyectos ambiciosos.
Durante años, el movimiento natural del mercado fue el contrario: tiendas que abandonaban el open source buscando la comodidad del SaaS. Ese flujo sigue existiendo y tiene todo el sentido en muchos casos —lo explicamos en la guía de migración de PrestaShop a Shopify—, pero desde 2025 se ha consolidado una corriente inversa. La combinación de subidas de precio en los planes de Shopify, comisiones sobre pasarelas externas y la retirada de herramientas de personalización como Shopify Scripts ha hecho que bastantes equipos vuelvan a mirar hacia el software libre.
Esta guía recoge la experiencia real de migraciones Shopify → PrestaShop: cuándo compensa de verdad, cuándo es un error, cómo se mapean los datos de una plataforma a otra, cuánto cuesta, qué pasa con el SEO y qué hay que vigilar en las semanas posteriores al lanzamiento. No es una decisión que se tome en una tarde, y la mayor parte de los proyectos que salen mal lo hacen por infravalorar la fase de preparación, no por problemas técnicos de la importación.
El punto de partida: cómo están las dos plataformas en 2026
Antes de decidir nada conviene tener claro el estado real de ambas plataformas, porque las dos han cambiado bastante en los últimos dos años y muchas comparativas que circulan por internet siguen describiendo la situación de 2022.
PrestaShop 9.1: el salto técnico ya está consolidado
PrestaShop 9 supuso la mayor reescritura de la plataforma en una década: back office migrado a Symfony 6.4 LTS (con soporte de seguridad hasta 2027), eliminación de buena parte del legacy de la rama 1.x y una Admin API basada en API Platform que cambia por completo la forma de integrar la tienda con ERPs, PIMs o sistemas logísticos.
La versión 9.1, publicada en marzo de 2026, ha terminado de asentar el modelo: Hummingbird 2.0 pasa a ser el tema por defecto en lugar de Classic, llega la gestión multi-transportista y un sistema de descuentos reconstruido. Los requisitos actuales son PHP 8.1 como mínimo (con soporte hasta 8.5), MySQL 8 o MariaDB 10.4+, Composer 2 y Node.js 20. Repasamos todo el detalle en el análisis de novedades de PrestaShop 9.1.
Para una migración esto es una buena noticia: quien llega hoy a PrestaShop lo hace directamente sobre la rama moderna, sin arrastrar la deuda técnica que sufrieron las tiendas que vinieron de 1.6 o 1.7. Si tu proyecto parte de cero en PrestaShop, empiezas donde otros han tardado años en llegar.
Shopify en 2026: qué se paga realmente
El argumento económico es, en la práctica, el motivo número uno de estas migraciones. Shopify no cobra solo la suscripción: cobra también un porcentaje de cada venta cuando no usas su pasarela propia.
| Plan Shopify | Cuota mensual aprox. | Comisión con pasarela externa |
|---|---|---|
| Starter | ~5 $/mes | 5 % |
| Basic | ~36 $/mes | 2 % |
| Grow | ~105 $/mes | 1 % |
| Advanced | ~384 $/mes | 0,6 % |
| Plus | desde ~2.300 $/mes | 0,3 % (negociable) |
Esa comisión se suma a la de tu proveedor de pago: si cobras con Stripe en plan Basic, pagas la tarifa de Stripe más un 2 % adicional a Shopify. En una tienda que factura 80.000 € al mes, ese 2 % son 1.600 € mensuales que no compran nada —ni desarrollo, ni infraestructura, ni soporte—. Con Shopify Payments las comisiones bajan, pero entonces tu pasarela deja de ser una decisión tuya.
A esto se añaden dos cambios que han tensado la relación de muchos comercios con la plataforma: el coste acumulado de las apps de terceros (que en tiendas medianas supera con facilidad los 300-500 €/mes) y la retirada definitiva de Shopify Scripts, consumada el 30 de junio de 2026, que obligó a reescribir personalizaciones de checkout con Shopify Functions.
¿Cuándo tiene sentido migrar de Shopify a PrestaShop?
- Control total del código: PrestaShop es 100% open source. Puedes modificar core, tema y módulos sin restricciones.
- Costes recurrentes: Shopify cobra suscripción mensual + comisiones por transacción. PrestaShop elimina ambos costes (solo pagas hosting).
- Personalización B2B compleja: Precios por grupo, catálogos restringidos, condiciones de pago por cliente. PrestaShop lo gestiona de serie.
- Multi-tienda: PrestaShop soporta multitienda nativa (una instalación, varias tiendas con catálogos/precios diferentes).
- Mercado europeo: PrestaShop tiene mejor adaptación a la normativa fiscal y logística europea.
El cálculo que casi nadie hace antes de decidir
La conversación suele quedarse en «Shopify me cuesta X al mes». El número que importa es otro: el coste total de propiedad a tres años, incluyendo la migración. Un ejemplo orientativo para una tienda con 60.000 € de facturación mensual y pasarela externa en plan Grow:
| Concepto | Shopify (3 años) | PrestaShop 9 (3 años) |
|---|---|---|
| Suscripción / licencia | ~3.800 € | 0 € |
| Comisión de plataforma (1 %) | ~21.600 € | 0 € |
| Apps / módulos | ~14.000 € | ~3.000 € (compra única) |
| Hosting e infraestructura | incluido | ~5.400 € |
| Mantenimiento y actualizaciones | incluido | ~14.000 € |
| Migración inicial | — | ~12.000-25.000 € |
| Total aproximado | ~39.400 € | ~34.400-47.400 € |
Las cifras son ilustrativas y varían mucho según el proyecto, pero el patrón se repite: por debajo de cierto volumen de facturación la migración no se amortiza, porque el mantenimiento que Shopify te da incluido pasa a ser una partida tuya. El punto de equilibrio suele situarse en tiendas que superan los 40.000-50.000 € mensuales o que tienen necesidades funcionales que Shopify simplemente no cubre. Si tu caso es dudoso, merece la pena revisarlo con calma con la guía para elegir plataforma de ecommerce antes de mover nada.
Hay además motivos no económicos que pesan mucho en decisiones B2B: la propiedad del dato, la posibilidad de auditar el código que procesa los pedidos, la independencia frente a cambios unilaterales de política de la plataforma y la capacidad de integrar el ERP sin depender de que exista una app que lo haga. Sobre este último punto, la integración de ecommerce con ERP, logística y pagos es uno de los terrenos donde el open source marca más diferencia.

¿Cuándo NO migrar?
- Sin equipo técnico: PrestaShop requiere gestión de servidor, actualizaciones y mantenimiento de módulos.
- Multicanalidad rápida: Shopify tiene mejor integración nativa con marketplaces y redes sociales.
- Checkout optimizado: Shop Pay de Shopify tiene una tasa de conversión alta. El checkout de PrestaShop requiere más trabajo.
Conviene insistir en el primer punto porque es el que más proyectos hunde. Al pasar a open source asumes responsabilidades que antes eran invisibles: parches de seguridad, compatibilidad de módulos tras cada actualización, copias de seguridad, monitorización, certificados, rendimiento del servidor. No es un trabajo enorme, pero es un trabajo continuo, y tiene que estar presupuestado desde el principio. Lo desarrollamos en detalle en el artículo sobre por qué el mantenimiento de módulos es crítico en un ecommerce y en la guía de mantenimiento de módulos en PrestaShop 9.
Añadiría un cuarto supuesto para no migrar: cuando el problema real no es la plataforma. Muchas tiendas que se plantean el salto tienen en realidad un problema de conversión, de catálogo o de captación que la migración no va a resolver. Cambiar de tecnología con esos problemas sin diagnosticar solo consigue trasladarlos, y además con el ruido de tráfico y posicionamiento que toda migración provoca durante unas semanas.
La alternativa intermedia: quedarse y optimizar
Antes de una migración completa merece la pena agotar el margen que queda en Shopify. Renegociar el plan, consolidar apps duplicadas, mover personalizaciones a Shopify Functions y trabajar el rendimiento del tema suele liberar bastante presupuesto y mejorar las métricas sin asumir el riesgo de un cambio de plataforma. Si es tu caso, en la guía técnica para optimizar la velocidad de una tienda Shopify hay bastante recorrido antes de plantearse nada más drástico.
Proceso de migración
Una migración Shopify → PrestaShop bien llevada se parece más a un proyecto de datos que a un proyecto de diseño. El orden de los pasos importa: cada fase depende de que la anterior esté cerrada y validada.
1. Exportación desde Shopify
- Admin Shopify: Exportar productos, clientes, pedidos en CSV.
- Matrixify: Para exportaciones completas con metafields, colecciones, blog y redirecciones.
- API REST/GraphQL de Shopify: Extracción programática para datos complejos.
La exportación nativa del admin cubre lo básico, pero se deja fuera precisamente lo que suele doler después: metafields, reglas de descuento, traducciones, redirecciones antiguas y el histórico completo de pedidos. Para cualquier tienda con algo de recorrido, la recomendación es partir de una exportación completa con Matrixify o directamente de la API GraphQL, y guardar ese volcado como snapshot congelado con fecha. Vas a necesitar volver a él más de una vez.
Un detalle práctico: exporta también el catálogo de imágenes con sus URLs originales del CDN de Shopify y el listado de handles de producto y colección. Son la base del mapa de redirecciones que construirás en el paso 5, y una vez cancelada la cuenta ya no podrás recuperarlos.
2. Mapeo de datos
| Shopify | PrestaShop | Notas |
|---|---|---|
| Product con Variants | Producto con Combinaciones | PS soporta más atributos y combinaciones que Shopify |
| Collection | Categoría (jerárquica) | PS tiene categorías multinivel — reorganizar colecciones |
| Product Tag | Tag / Característica | Elegir según uso (filtros vs etiquetas) |
| Metafield | Característica / Campo personalizado | Módulos de campos custom para datos extra |
| Customer | Cliente | Contraseñas no migrables |
| Discount | Regla de carrito / Regla de precio | PS tiene sistema de descuentos más potente |
| Page | CMS Page | Migración directa de HTML |
| Blog Article | Blog (módulo) | Requiere módulo de blog si no está instalado |
Dos advertencias sobre esta tabla. La primera, el asunto de las contraseñas: Shopify no exporta los hashes, así que todos los clientes tendrán que restablecer su contraseña. Esto hay que planificarlo como una acción de comunicación, no como un detalle técnico: un email bien redactado antes del cambio evita una avalancha de incidencias y una caída de pedidos recurrentes en la primera semana.
La segunda, las colecciones automáticas. Shopify permite colecciones basadas en condiciones dinámicas que PrestaShop no replica igual: allí el equivalente son categorías fijas más filtros por características. Conviene decidir antes de importar qué colecciones se convierten en categoría real y cuáles en una búsqueda filtrada, porque rehacerlo después implica rehacer también la arquitectura de URLs.
3. Preparar PrestaShop
- Instalar PrestaShop 9 en hosting optimizado (PHP 8.1+, MySQL 8 o MariaDB 10.4+).
- Configurar tema (Hummingbird 2.0 viene por defecto en PS 9).
- Instalar módulos necesarios equivalentes a tus Shopify Apps.
- Configurar pasarelas de pago, impuestos, transportistas y zonas de envío.
- Crear estructura de categorías (aprovechando la jerarquía nativa de PS).
El inventario de apps es el ejercicio más revelador de toda la fase previa. Lista cada Shopify App que tengas activa, qué hace exactamente y qué la sustituye en PrestaShop: módulo oficial, módulo del marketplace, desarrollo a medida o nada. Es habitual descubrir que un tercio de las apps instaladas no las usa nadie, y que dos o tres son las que realmente sostienen la operativa. Esas dos o tres son las que definen el coste y el plazo del proyecto.
En cuanto al tema, la tentación de replicar píxel a píxel el diseño de Shopify suele salir cara y aporta poco. Hummingbird 2.0 está construido sobre un enfoque más ligero que Classic y las páginas de producto cargan sensiblemente más rápido; partir de él y adaptar la identidad visual da mejor resultado que forzar una copia. Si el proyecto tiene requisitos de accesibilidad, conviene revisarlos desde el principio con la guía de accesibilidad WCAG en PrestaShop 9 con Hummingbird, porque reformar plantillas ya construidas cuesta mucho más que hacerlo bien de salida.
4. Importación de datos
- Back office PS: Parámetros avanzados → Importar. Soporta CSV para productos, categorías, clientes, direcciones, pedidos.
- Módulos de importación: Store Manager for PrestaShop o módulos CSV avanzados del marketplace.
- Herramientas de migración: Cart2Cart o LitExtension ofrecen migración directa Shopify→PrestaShop.
- Imágenes: Importar vía URL (Shopify CDN) o descargar y subir al servidor.
Trabaja siempre en este orden: categorías, atributos y características, productos, combinaciones, imágenes, clientes, direcciones y por último pedidos. Cualquier otro orden genera huérfanos que después hay que limpiar a mano. Y haz al menos dos pasadas completas en un entorno de staging antes de tocar producción: la primera siempre revela problemas de codificación de caracteres, decimales, IVA incluido o excluido y rutas de imagen.
Sobre las herramientas automáticas: Cart2Cart y LitExtension resuelven muy bien el grueso del catálogo y ahorran semanas, pero no sustituyen la validación. Su punto débil habitual son los metafields, los precios por grupo de clientes y las traducciones en tiendas multiidioma. Presupuesta tiempo de revisión manual proporcional al tamaño del catálogo, no al precio de la licencia.
Con las imágenes, importar por URL desde el CDN de Shopify es cómodo pero crea una dependencia peligrosa: el día que canceles la cuenta, esas URLs mueren. Descarga y sube todo al servidor propio antes del corte, y aprovecha para regenerar miniaturas y servir formatos modernos como WebP o AVIF.
5. Redirecciones SEO
Mapeo de URLs:
/products/nombre→/nombre.htmlo la estructura que configures en PS/collections/cat→/12-nombre-categoria/pages/pagina→/content/pagina
Configurar en .htaccess o con módulo de redirecciones. Generar mapa completo con Screaming Frog antes de migrar.
Esta es la fase donde más tráfico se pierde y la que más se subestima. Antes de tocar nada, rastrea la tienda completa con Screaming Frog y cruza el resultado con las URLs que reciben tráfico e impresiones en Search Console durante los últimos doce meses. El objetivo no es redirigir todo, es redirigir todo lo que tiene valor: páginas con enlaces entrantes, con posiciones ganadas o con conversiones atribuidas.
No olvides las URLs «invisibles»: paginaciones, filtros indexados, variantes de producto con parámetro, el feed del blog, el sitemap antiguo y las redirecciones que ya existían dentro de Shopify (que se exportan con Matrixify y que, si las pierdes, rompen cadenas de enlaces históricas). Usa siempre 301, evita las cadenas de más de un salto y comprueba después con un rastreo del mapa completo que ninguna acaba en 404 o en bucle.
Prevé además una caída temporal de visibilidad. Incluso en migraciones impecables es normal ver oscilaciones durante tres a seis semanas mientras Google reprocesa el sitio. Lo que no es normal es que no se recupere: si a los dos meses el tráfico sigue por debajo, el problema está en el mapeo o en la calidad técnica del nuevo sitio, y ahí conviene una revisión con la guía de SEO técnico para ecommerce.
6. Validación y lanzamiento
- Verificar productos, combinaciones, imágenes y stock.
- Probar flujo de compra completo.
- Verificar redirecciones 301.
- Enviar sitemap a Google Search Console.
- Monitorizar rankings y tráfico orgánico.
Añade a esa lista las pruebas que solo fallan en producción: pagos reales con importe mínimo en cada método activo, facturas con numeración correlativa correcta, emails transaccionales (confirmación, envío, devolución) llegando y no cayendo en spam, cálculo de portes por zona y peso, y comportamiento del checkout en móvil real, no en emulador. El checkout es donde se decide la conversión, y es la parte que peor se hereda de Shopify.
Para el corte, la ventana ideal es la de menor tráfico de la semana y nunca en vísperas de campaña. Congela el catálogo unas horas antes, haz la sincronización final de pedidos y stock, baja el TTL del DNS con antelación y ten preparado un plan de vuelta atrás documentado. Mantén la tienda de Shopify en un plan mínimo durante al menos treinta días: es un seguro barato.
7. Los primeros 30 días
El lanzamiento no es el final del proyecto, es el principio de la fase en la que aparecen los problemas reales. Durante el primer mes conviene vigilar a diario cuatro cosas: los errores 404 en Search Console y en los logs del servidor, la tasa de conversión comparada con el mismo periodo del año anterior, los tiempos de respuesta del servidor bajo carga real y las incidencias de clientes que no logran acceder a su cuenta.
Es también el momento de cerrar la deuda que se dejó abierta para llegar a tiempo: reglas de descuento pendientes, traducciones incompletas, integraciones secundarias con el ERP o el sistema de facturación. Anotarlas en un backlog visible durante la migración evita que se conviertan en sorpresas tres meses después.
Cuánto cuesta y cuánto dura una migración
Los rangos varían enormemente según el catálogo y el número de integraciones, pero como orden de magnitud para el mercado español:
| Tipo de tienda | Duración estimada | Inversión orientativa |
|---|---|---|
| Catálogo pequeño (<500 refs), sin integraciones | 4-6 semanas | 6.000-12.000 € |
| Catálogo medio con ERP y multiidioma | 8-12 semanas | 15.000-30.000 € |
| B2B complejo, multitienda o multipaís | 4-6 meses | 35.000-80.000 € |
Las partidas que más suelen desviarse del presupuesto inicial no son el catálogo ni el diseño, sino las integraciones con sistemas internos y el trabajo de datos: normalizar referencias, unificar atributos que en Shopify vivían como texto libre y reconstruir la lógica de precios. Presupuestar una reserva del 15-20 % para esta parte es realista, no pesimista.
Rendimiento tras la migración
Una preocupación legítima al dejar el SaaS es el rendimiento: Shopify sirve desde su propia infraestructura global y eso no se replica con un hosting compartido. Es cierto, y es exactamente por eso que la infraestructura debe formar parte del proyecto desde el día uno y no ser una decisión de última hora por precio.
Con una configuración correcta —PHP 8.3 o superior con OPcache, Redis o Memcached para caché de objetos, un CDN delante, HTTP/2 o HTTP/3, y compresión de imágenes en formatos modernos— una tienda PrestaShop 9 compite sin problema en Core Web Vitals, incluido el INP, que es la métrica donde más sufren los temas cargados de módulos. La ventaja añadida es que aquí sí puedes intervenir: en Shopify el margen de optimización está acotado por lo que la plataforma te permite tocar.
El mayor riesgo de rendimiento en PrestaShop no es la plataforma, son los módulos. Cada módulo mal construido añade consultas, CSS y JavaScript a todas las páginas. Auditar el impacto de cada uno antes de instalarlo, y volver a auditarlo tras cada actualización, es lo que separa una tienda rápida de una lenta. La guía de optimización de rendimiento en PrestaShop entra en el detalle técnico.
Seguridad, RGPD y facturación
Al salir de un SaaS asumes responsabilidades de seguridad que antes gestionaba el proveedor. No es un motivo para no migrar, pero sí para planificarlo: actualizaciones de core y módulos con una ventana definida, WAF delante de la tienda, copias de seguridad con restauración probada de verdad (una copia que nunca se ha restaurado no es una copia), doble factor en el back office y principio de mínimo privilegio en los accesos.
Como contrapartida, ganas algo que en SaaS es imposible: poder auditar tu propio código. Una auditoría de seguridad con pentesting sobre la tienda antes de abrir al público detecta lo que no se ve en pruebas funcionales, y para empresas con requisitos formales de cliente o de sector, el open source encaja mucho mejor con marcos como la certificación ISO 27001, donde hay que documentar y controlar el tratamiento de datos de extremo a extremo.
En el plano normativo, la migración es buen momento para revisar el consentimiento de cookies y el tratamiento de datos personales bajo RGPD, y para dejar la facturación preparada para los requisitos de factura electrónica que se están desplegando en España. Con PrestaShop puedes adaptar la numeración, los campos fiscales y el formato de exportación a lo que exija tu asesoría o tu ERP, sin depender de que exista una app que lo contemple.
Errores frecuentes en migraciones Shopify → PrestaShop
- Migrar sin entorno de staging: probar directamente en producción es la vía más rápida al desastre. Staging con datos reales, siempre.
- Olvidar las redirecciones internas de Shopify: las redirecciones que ya existían dentro de la tienda antigua también hay que migrarlas.
- Instalar treinta módulos «por si acaso»: cada módulo es deuda técnica y coste de rendimiento. Empieza con el mínimo viable.
- Copiar el diseño píxel a píxel: caro, lento y sin retorno. Adapta la identidad, no la maqueta.
- No comunicar el reseteo de contraseñas: genera desconfianza y una punta de incidencias evitable.
- Cancelar Shopify el día del lanzamiento: mantén la cuenta un mes más como red de seguridad.
- No presupuestar el mantenimiento: el ahorro en comisiones se evapora si la tienda se queda sin actualizar.
- Migrar en plena campaña: noviembre y diciembre no son meses para cambiar de plataforma.

Preguntas frecuentes
¿Se pierde posicionamiento al migrar de Shopify a PrestaShop?
Con un mapa de redirecciones 301 completo y una estructura de contenidos equivalente, la pérdida debería ser temporal: es habitual una oscilación de tres a seis semanas y una recuperación posterior. Las caídas permanentes casi siempre se explican por URLs sin redirigir, contenido que se quedó por el camino o un sitio nuevo más lento que el anterior.
¿Se pueden migrar los pedidos históricos?
Sí, mediante importación CSV o herramientas de migración, aunque el histórico llega como datos de consulta: los estados, las notas internas y los eventos de fulfillment no se replican al cien por cien. Para muchos proyectos es suficiente con conservar los últimos dos o tres años y archivar el resto en un export externo.
¿Y las contraseñas de los clientes?
No son migrables porque Shopify no exporta los hashes. Todos los clientes deberán restablecer su contraseña en el primer acceso. Se gestiona con un email previo al cambio explicando el motivo y un flujo de recuperación bien visible en la nueva tienda.
¿Qué pasa con las apps de Shopify que uso a diario?
Cada una necesita un equivalente: módulo oficial, módulo de marketplace o desarrollo a medida. Hacer ese inventario antes de decidir es imprescindible, porque es lo que determina el coste real del proyecto.
¿Es mejor PrestaShop que WooCommerce para venir de Shopify?
Depende del perfil. PrestaShop encaja mejor en catálogos grandes con muchas combinaciones y en B2B con precios por grupo; WooCommerce, en proyectos donde el contenido y el marketing pesan tanto como la tienda. La comparativa entre Shopify, WooCommerce y PrestaShop desarrolla los criterios, y si el origen fuera otra plataforma, la guía general de migración entre plataformas de ecommerce cubre el resto de combinaciones.
¿Cuánto tarda en amortizarse la migración?
En tiendas que superan los 50.000 € mensuales con pasarela externa, el ahorro en comisiones suele cubrir la inversión en un plazo de dieciocho a treinta meses. Por debajo de esa cifra, la migración debe justificarse por necesidades funcionales, no por ahorro.
¿Estás valorando dejar Shopify por PrestaShop?
En Keliam analizamos si la migración compensa en tu caso —con números, no con intuiciones— y la ejecutamos preservando datos, SEO y facturación. Después nos quedamos para mantenerla al día.
¿Necesitas ayuda?
En Keliam somos especialistas en PrestaShop. Migramos tiendas desde Shopify preservando datos, SEO y funcionalidad. Contacta con nosotros para planificar tu migración.
Trabajamos siempre igual: primero una auditoría del punto de partida y un cálculo honesto de si la migración compensa —a veces la conclusión es que no—, después un plan por fases con entorno de staging, y por último el acompañamiento de las primeras semanas, que es cuando de verdad se decide si el proyecto ha salido bien. Si estás en ese punto de duda, hablarlo cuesta poco y evita decisiones caras.



