Migrar de Shopify a WooCommerce es una decisión que suelen tomar empresas que necesitan mayor control sobre su tienda, quieren evitar las comisiones por transacción de Shopify, o tienen requerimientos de personalización que el ecosistema SaaS no cubre. WooCommerce, al ser open source sobre WordPress, ofrece flexibilidad total pero exige mayor responsabilidad técnica.
Ese equilibrio entre control y responsabilidad es justo lo que hay que medir antes de mover nada. Shopify te cobra por no tener que preocuparte del servidor, de las actualizaciones ni del cumplimiento PCI del checkout; WooCommerce te devuelve ese dinero en forma de licencia cero, pero te pasa la factura en horas de mantenimiento. La migración sale bien cuando esa cuenta te da a favor y cuando alguien de tu lado —interno o externo— asume el mantenimiento a partir del día uno.
Esta guía recorre el proceso completo tal y como lo ejecutamos en proyectos reales: qué inventariar antes de tocar nada, cómo se traduce cada entidad de Shopify a su equivalente en WooCommerce, qué herramientas de exportación e importación funcionan de verdad, y cuál es el punto que más tráfico orgánico destruye cuando se hace mal (las redirecciones). Si aún estás decidiendo plataforma de destino y no solo el cómo, la comparativa entre PrestaShop, WooCommerce y Magento te dará el marco de decisión antes de entrar en el detalle técnico.
Qué ha cambiado en 2026 y cómo afecta a la decisión
Las dos plataformas se han movido bastante desde que esta guía se escribió, y varios de los argumentos clásicos a favor y en contra de migrar ya no se sostienen igual. Conviene partir del estado actual antes de planificar nada.
En el lado de Shopify
- Fin definitivo de
checkout.liquid: el 26 de agosto de 2026 Shopify retiró el soporte decheckout.liquid, los Additional Scripts y los script tags en las páginas de agradecimiento y estado del pedido para todas las tiendas no Plus (las Plus ya habían pasado por ello en agosto de 2024 y agosto de 2025). Toda personalización del checkout vive ahora en Checkout Extensibility. Si tu tienda tenía lógica antigua ahí, ya la has perdido o la has reescrito: es un buen momento para replantear plataforma, pero también significa que reproducir ese checkout en WooCommerce es un trabajo a presupuestar, no un copy-paste. - Límite de variantes: Shopify subió el tope a 2.048 variantes por producto (antes 100), aunque con letra pequeña importante:
product.variantsen Liquid sigue devolviendo un máximo de 250, y para cubrir el catálogo completo hay que tirar de Storefront API o de section rendering. El número de opciones por producto sigue siendo 3. - Apps personalizadas legacy: desde el 1 de enero de 2026 ya no se pueden crear apps custom legacy; todo pasa por el Developer Dashboard. Esto afecta directamente a varias herramientas de exportación que dependían de ese mecanismo.
En el lado de WooCommerce
- Versión y requisitos: la rama estable actual es WooCommerce 10.8.x (10.8.1, de mayo de 2026), que exige WordPress 6.9 o superior. En base de datos el suelo práctico es MySQL 8.0 o MariaDB 10.4, HTTPS en todo el sitio y un
memory_limitde PHP de al menos 256 MB. - PHP: WooCommerce ha anunciado que elevará el mínimo a PHP 8.1 a partir de la versión 11.5, prevista para enero de 2027. Si vas a montar el entorno ahora, no tiene sentido bajar de PHP 8.3.
- HPOS (High Performance Order Storage): el almacenamiento de pedidos en tablas propias ya es el modo por defecto y es lo que hace viable WooCommerce con decenas de miles de pedidos. Al montar la tienda nueva conviene nacer directamente en HPOS y comprobar que todos los plugins que vayas a instalar lo declaran compatible, porque los que no lo son fuerzan el modo de compatibilidad y tiran el rendimiento por tierra.
¿Cuándo tiene sentido migrar de Shopify a WooCommerce?
- Control total del código: WooCommerce es open source. Puedes modificar cualquier aspecto del frontend, backend y lógica de negocio.
- Evitar comisiones: si no usas Shopify Payments, Shopify añade un recargo por transacción sobre lo que ya te cobra la pasarela: 2% en Basic, 1% en Grow, 0,6% en Advanced y 0,2% en Plus. WooCommerce no cobra comisiones propias: solo pagas a tu pasarela.
- Ecosistema WordPress: Si ya tienes un sitio WordPress con contenido, SEO y audiencia establecida, integrar WooCommerce es natural.
- Personalización ilimitada: Configuradores de producto complejos, lógica de precios avanzada, integraciones custom.
- Propiedad de datos: Tus datos están en tu servidor, sin dependencia de una plataforma SaaS.
El argumento de las comisiones es el que más se malinterpreta. Sobre una venta de 100 €, un Basic con pasarela externa paga la tarifa del procesador más 2 € de recargo de Shopify; sobre 40.000 € de facturación mensual eso son 800 € al mes que en WooCommerce no existen. Pero contra esa cifra hay que poner el coste real de la alternativa: hosting gestionado decente, plugins premium, y sobre todo horas de mantenimiento. La migración se paga sola en tiendas con volumen y con equipo o proveedor técnico detrás; en tiendas pequeñas sin ninguno de los dos, rara vez.
El segundo argumento de peso es la personalización. Cuando el negocio necesita configuradores de producto, tarifas por cliente, presupuestos B2B o integración fina con un ERP, el techo de Shopify llega antes. Ahí WooCommerce no gana por ser más barato, gana porque simplemente se puede hacer. Si tu caso es precisamente ese —conectar la tienda con el back office— merece la pena leer cómo planteamos la migración entre plataformas ecommerce en general antes de cerrar el alcance.
¿Cuándo NO migrar?
- Sin equipo técnico: WooCommerce requiere gestión de hosting, actualizaciones, seguridad y backups.
- Escala masiva: WooCommerce en hosting compartido no escala bien. Necesitas hosting optimizado (Cloudways, Kinsta, etc.).
- Multicanalidad nativa: Shopify tiene mejor integración nativa con Instagram, TikTok, Amazon y otros marketplaces.
A esa lista añadiríamos dos motivos más que vemos a menudo. El primero: estar en plena temporada alta. Una migración toca URLs, checkout y pasarela a la vez; hacerla en noviembre es regalar la campaña. El segundo: no tener claro quién va a mantener el sitio. Una tienda WooCommerce desatendida acumula plugins sin actualizar y acaba siendo un problema de seguridad, no solo de rendimiento. Si vas por ese camino, contempla desde el principio un plan de mantenimiento de ecommerce y haz un test de intrusión sobre la tienda una vez esté en producción: pasar de un SaaS que te cubría el checkout a una instalación propia cambia por completo tu superficie de ataque.

Planificación de la migración
1. Inventario de datos en Shopify
- Productos: Título, descripción, variantes, imágenes, precios, SKU, stock, metafields, tags, colecciones.
- Clientes: Datos personales, direcciones, historial de compras, tags.
- Pedidos: Historial completo con estados, pagos, tracking.
- Páginas y blog: Contenido CMS y artículos del blog.
- Redirecciones: Exportar las URL redirects existentes.
- Apps: Listar cada app y buscar equivalente en plugins WooCommerce.
Este inventario no es burocracia: es el documento que decide el presupuesto. Dos cosas merecen atención especial. Los metafields, porque son donde suele vivir la información que hace único al catálogo (fichas técnicas, tallajes, compatibilidades) y no salen en la exportación CSV estándar de Shopify. Y las apps, porque cada una es funcionalidad que alguien va a echar de menos el primer día: suscripciones, reseñas, listas de deseos, upsells, sincronización con el ERP. Haz una tabla con app, qué hace, qué plugin la sustituye y cuánto cuesta ese plugin al año; esa tabla suele mover el coste total más que la migración de datos en sí.
Si tu tienda usa apps de reseñas, revisa además de dónde vienen los datos: perder el histórico de valoraciones afecta a los rich snippets y, con ellos, al CTR en resultados. Es uno de los puntos que revisamos siempre en una auditoría SEO integral previa a un cambio de plataforma.
2. Mapeo de estructura
| Shopify | WooCommerce | Notas |
|---|---|---|
| Product | Product (Simple/Variable) | WooCommerce soporta variantes ilimitadas |
| Collection | Product Category | WooCommerce soporta categorías jerárquicas |
| Product Tag | Product Tag | Mapeo directo |
| Metafield | Custom Field / ACF | Usar Advanced Custom Fields para datos extra |
| Customer | Customer (WP User) | Contraseñas no migrables |
| Discount | Coupon | WooCommerce tiene cupones nativos potentes |
| Page | Page (WordPress) | Migración directa de HTML |
| Blog Post | Post (WordPress) | WordPress tiene el mejor sistema de blog |
Dos matices sobre esta tabla. El primero, las colecciones automáticas de Shopify (las que se llenan solas por reglas) no tienen equivalente nativo: en WooCommerce se resuelven con categorías fijas más un plugin de reglas, o asignando categorías en la propia importación. El segundo, las contraseñas: no es una limitación de la herramienta, es que Shopify almacena hashes que no se pueden reutilizar. La migración de clientes acaba siempre con un envío masivo de restablecimiento de contraseña, y eso hay que planificarlo como comunicación, no como incidencia: correo avisando del cambio, fecha concreta y un mensaje claro en el login de la tienda nueva.
3. Preparar el entorno WooCommerce
- Elegir hosting optimizado para WooCommerce (evitar hosting compartido barato).
- Instalar WordPress + WooCommerce.
- Elegir tema compatible (Astra, GeneratePress, Storefront).
- Instalar plugins esenciales: SEO (Yoast/Rank Math), seguridad (Wordfence), caché (WP Rocket), backups.
- Configurar pasarela de pago, impuestos y envíos.
Sobre el entorno, la recomendación de 2026 es concreta: PHP 8.3, WordPress 6.9+, MySQL 8 y 256 MB de memoria como mínimo, con HPOS activo desde el principio. Object cache con Redis marca una diferencia enorme en el admin cuando hay muchos pedidos, y conviene tener el entorno de staging montado antes de la primera importación: vas a importar, revisar, borrar y volver a importar varias veces, y no quieres hacerlo en producción. Para elegir plugins con criterio, la selección de módulos gratuitos para WooCommerce cubre buena parte de lo que una tienda necesita sin gastar en licencias.
Proceso de migración
Paso 1: Exportación desde Shopify
- Admin Shopify: Settings → Export para productos, clientes y pedidos en CSV.
- Matrixify: Exportación más completa incluyendo metafields, colecciones y blog.
- API de Shopify: Para extracción programática con control total.
La exportación nativa sirve para catálogos sencillos, pero se queda corta en cuanto hay metafields o quieres el blog. Matrixify (antes Excelify) sigue siendo la opción más completa, y para catálogos grandes o migraciones repetibles la API es lo razonable: puedes volver a lanzar la extracción cuantas veces quieras sin depender de descargas manuales. Ojo con un cambio de 2026: desde el 1 de enero ya no se pueden crear apps custom legacy, así que la conexión hay que montarla desde el Developer Dashboard con los scopes correctos. Para exportar datos personales de clientes, además, Shopify exige permisos de PII de nivel 2, que no están disponibles en todos los planes: compruébalo antes de prometer que migras la base de clientes.
Exporta también dos cosas que casi siempre se olvidan: la lista de URL redirects ya existentes en Shopify (si no las arrastras, encadenas 404 sobre 404) y el listado de imágenes con su URL de CDN, que es lo que luego permite reimportarlas sin descargarlas a mano.
Paso 2: Transformación de datos
- Adaptar CSVs al formato de importación de WooCommerce.
- Convertir variantes de Shopify al formato Variable Product de WooCommerce.
- Mapear colecciones a categorías con estructura jerárquica.
- Preparar redirecciones 301 (URL de Shopify → URL de WooCommerce).
Aquí está el trabajo de verdad. El formato de Shopify repite el producto padre en una fila por variante; WooCommerce espera un producto variable y sus variaciones como filas hijas referenciadas por SKU. Esa transformación se hace con hoja de cálculo en catálogos pequeños y con script en catálogos grandes, pero en ambos casos conviene generar un fichero de control con: número de productos, número de variantes, suma de stock y número de imágenes. Ese fichero es el que después te dice si la importación entró completa.
Presta atención al mapeo de URLs. Shopify usa /products/slug, /collections/slug y /pages/slug; WooCommerce, por defecto, /producto/slug y /categoria-producto/slug. Puedes conservar los slugs finales (recomendable, porque conservas la parte de la URL que Google asocia al producto) y redirigir solo el prefijo, o rediseñar la estructura entera. Lo segundo solo compensa si la estructura actual es realmente mala, y aun así hay que asumir un periodo de reajuste en resultados.
Paso 3: Importación
- Productos: WooCommerce CSV Importer nativo o WP All Import para importaciones complejas.
- Clientes: Plugin Customer Import/Export o WP All Import.
- Pedidos: Plugin Order Import/Export para historial.
- Contenido: Importar páginas y blog posts manualmente o con WP All Import.
- Imágenes: Importar desde URLs de Shopify CDN (se descargarán a tu servidor).
Hay además herramientas específicas de migración Shopify→WooCommerce (S2W de VillaTheme, la extensión oficial de migración del marketplace de WooCommerce, o servicios tipo LitExtension) que automatizan buena parte del recorrido. Son una buena opción cuando el catálogo es estándar; cuando hay metafields, relaciones entre productos o lógica de precios propia, acaban necesitando el mismo trabajo manual de mapeo, así que no las contrates esperando magia.
Un consejo operativo: importa siempre en este orden —categorías, productos simples, productos variables, clientes, pedidos— y haz un dry run con 20 productos representativos (uno con muchas variantes, uno con descuento, uno agotado, uno con metafields) antes de lanzar el catálogo completo. Las importaciones grandes conviene lanzarlas por WP-CLI en lugar de por navegador: no hay timeout de PHP que te corte a mitad.
Paso 4: Redirecciones SEO
- Instalar plugin Redirection o configurar en .htaccess.
- Redireccionar todas las URLs de Shopify (
/products/,/collections/,/pages/) a las nuevas URLs WooCommerce. - Enviar nuevo sitemap a Google Search Console.
- Monitorizar 404 las primeras semanas y corregir.
Este es el paso que decide si la migración es un éxito o un desastre, y es también donde más se recorta por prisa. Reglas prácticas: una redirección 301 por URL indexada, nunca un redirect masivo a la home (Google lo trata como soft 404); cadenas de redirección de un solo salto; y un mapa de redirecciones construido a partir de datos reales, no de suposiciones. Saca el listado de URLs con tráfico de Search Console y de Analytics de los últimos 12 meses, crúzalo con un rastreo del sitio en Shopify, y asegúrate de que cada una tiene destino. Si con miles de reglas el plugin Redirection empieza a pesar, muévelas a la configuración del servidor.
No olvides las URLs que no son de producto: páginas de política, el blog (/blogs/nombre/articulo), las colecciones filtradas y las imágenes enlazadas desde fuera. Y revisa el archivo de robots.txt y el canonical del sitio nuevo antes de abrir: más de una migración se ha caído de Google por salir a producción con el noindex de staging puesto.
Paso 5: Testing y lanzamiento
- Verificar productos, imágenes, variantes y stock.
- Probar flujo completo de compra.
- Verificar que las redirecciones 301 funcionan.
- Cambiar DNS del dominio.
- Desactivar tienda Shopify (mantener activa unos días como fallback).
Al checklist original añade: probar el pago con tarjeta real y devolverlo, comprobar que los correos transaccionales salen y no caen en spam (SPF, DKIM y DMARC del dominio nuevo), revisar impuestos por país, validar que el tracking de analítica y de conversiones está midiendo, y ejecutar una medición de Core Web Vitals sobre la tienda nueva antes de mandar tráfico. Mantén la tienda Shopify activa —sin dominio— al menos dos semanas: es tu fuente de verdad si aparece una diferencia en pedidos o en stock.
Cuánto cuesta realmente: la cuenta completa
La comparación honesta no es «Shopify cuesta X al mes y WooCommerce es gratis». WooCommerce no tiene licencia, pero sí tiene coste de propiedad. Estas son las partidas que hay que poner sobre la mesa:
- Proyecto de migración: en un catálogo estándar de unos cientos de referencias, con histórico de pedidos y redirecciones bien hechas, hablamos de semanas de trabajo, no de días. El rango depende sobre todo del número de apps a sustituir y de cuánta personalización tenía el checkout.
- Hosting: hosting gestionado orientado a WooCommerce, no compartido genérico. Es la partida donde peor sale ahorrar.
- Plugins de pago recurrentes: suscripciones, reservas, campos personalizados, seguridad, caché. Suma las licencias anuales antes de decidir.
- Mantenimiento: actualizaciones de núcleo, plugins y PHP, backups verificados, monitorización y respuesta ante incidentes.
- Ahorro: la cuota de Shopify más el recargo por transacción si usabas pasarela externa, más las apps de pago del ecosistema Shopify.
Cuando esa resta da a favor con un margen razonable durante dos o tres años, la migración tiene sentido económico. Cuando el ahorro es marginal, el motivo para migrar tiene que ser funcional —algo que no puedes hacer en Shopify— y no de coste.
Errores frecuentes que vemos en estas migraciones
- No mapear las redirecciones y descubrirlo un mes después. Para entonces ya has perdido posiciones y recuperar lleva meses.
- Migrar solo productos y dejarse pedidos y clientes. El histórico de pedidos es lo que sostiene la atención al cliente y cualquier análisis de recurrencia.
- Importar imágenes enlazadas al CDN de Shopify en lugar de descargarlas. El día que cierras la cuenta, el catálogo se queda sin fotos.
- Elegir plugins sin comprobar compatibilidad con HPOS. Uno solo incompatible te devuelve al modo antiguo de almacenamiento de pedidos.
- Salir a producción sin plan de seguridad. En Shopify el mantenimiento de la plataforma no era tu problema; en WooCommerce lo es desde el minuto uno.
- Migrar en temporada alta. Nunca sale gratis.
El último punto merece una nota aparte. Al pasar de un SaaS a una instalación propia heredas responsabilidades de seguridad que antes no tenías: parcheo, control de accesos, copias de seguridad probadas y registro de incidentes. Si tu empresa trabaja con clientes que exigen garantías formales, ese es el momento de mirar marcos como ISO 27001 o, si vendes a administración pública, el Esquema Nacional de Seguridad. No son requisitos de la migración, pero sí de la nueva situación en la que te deja.

¿Vas a migrar tu tienda a WooCommerce?
En Keliam planificamos la migración completa —catálogo, clientes, pedidos y redirecciones— y nos quedamos después para mantener la tienda en producción.
¿Necesitas ayuda?
En Keliam migramos tiendas de Shopify a WooCommerce preservando datos, SEO y funcionalidad. Contacta con nosotros para planificar tu migración.
Conclusión
Migrar de Shopify a WooCommerce no es un cambio de herramienta: es un cambio de modelo. Ganas control, propiedad de los datos y un techo de personalización que en la práctica no existe, y a cambio asumes el hosting, las actualizaciones y la seguridad. Con el estado actual de ambas plataformas —Shopify con el checkout cerrado a Extensibility y WooCommerce ya asentado sobre HPOS y PHP 8.3— la decisión se resuelve mirando dos cosas: si el ahorro en comisiones justifica el coste de propiedad, y si tienes quién mantenga la tienda el día después.
Si la respuesta a ambas es sí, el proyecto es perfectamente abordable siguiendo el orden de esta guía. Y si hay una sola cosa que no puedes hacer a medias, son las redirecciones 301: el catálogo se vuelve a importar, el tráfico orgánico perdido tarda meses en volver.
Serie: migraciones entre plataformas ecommerce
Guías técnicas para cada combinación de origen y destino. Si la tuya no está aquí, en la guía general de migración entre plataformas ecommerce explicamos el método común: auditoría previa, mapeo de datos, redirecciones y validación.



